Hice esto ¿Qué te parece? Los 3 puntos clave para llevar a cabo un testeo exitoso

¡Hola! Bienvenidxs de nuevo al newsletter de Todo.Normal en el que hablamos de diseño de juegos y como volvernos changos en el proceso.

Hoy toca un tema peliagudo si lo hay, el proceso de testeo. Cuando le mostramos por primera vez el proyecto que venimos desarrollando hace semanas, meses o incluso años a un tercerx, más vale estar preparados para una paliza al ego. Pero tranca que se puede.

Al final del newsletter van a encontrar 2 novedades.

Pero primero lo importante, hablemos de testeo. A por ello.


Agarrate Catalina

Si hay una etapa en el desarrollo de juegos que nos puede dar un baño de humildad es el testeo.

-No entedí.
-¿Que cosa no entendiste?
-No sé.»

Este es el tipo de diálogo con el que nos enfrentamos al testear nuestros juegos por primera vez. Para soportarlo, comprender y sacarle jugo a la situación es necesario sacar callos en el ego.

Vos.

Si logramos que un familiar o amigx tenga la generosidad de darnos su tiempo, lo menos que podemos hacer es no perder la calma y sacar el mayor jugo posible a la situación antes de que el otrx la pierda y nos tire las piezas por la cabeza.

En estos años (+15) testee más juegos de los que puedo recordar, si te interesa, paso a contarte mi experiencia. Que me funcionó y como, que no y porqué.

Esto no es una guía de como llevar a cabo el testeo de un proyecto, porque es un tema muy extenso imposible de abarcar en un newsletter. Tomalo como un breve repaso de mi experiencia en el asunto, un tema que seguro vamos a tocar de nuevo muchas veces más.

Teoría vs Realidad

Durante el diseño de un juego (o de cualquier cosa para el caso) hay dos lugares donde van a morir las ideas, el primero es el prototipado donde queremos pasar del “más o menos” al “así y asá”, y el segundo es el testeo donde vamos del “yo creo” al “yo veo”.

Durante este proceso vamos a buscar contrastar las teorías que guiaron el diseño contra la realidad que arroja la interacción humana. Es importante arrancar entendiendo que esa es la razón detrás del testeo, porque nos va a ayudar a aceptar el feedback, analizarlo y hacer las preguntas correctas. Pero por sobre todo, nos va a permitir no ofendernos cuando el otrx no entienda, se aburra o pierda el interés. Incluso, cuando sucedan las tres cosas juntas.

Vos testeando.

Tu juego no sos vos

Lo último que quiero es ponerme en modo autoayuda Ari Paluch, full Stamateas cara de Bucay con hambre. Pero bueno, es importante arrancar por este punto.

Es inevitable que ese proyecto en el que invertiste tanto tiempo y esfuerzo, donde tenés depositadas un montón de conjeturas sobre qué funciona, que no y los porqués, se confunda con vos mismx.

Ver que alguien no entiende lo que te parece obvio o peor, no logra prestar la atención que esperás, es un palazo. La cuestión es lograr dirigir ese golpe al proyecto y no a vos.

Es muy difícil decir “Hice esto ¿Qué te parece?” y esperar pacientes la respuesta entendiendo que lo que escuchemos es sobre el trabajo y no sobre nosotros.

Otra vez vos.

Además de la experiencia que saca callos en el ego y nos templa, es útil tener en mente estos tres simples puntos que nos van a mantener concentradxs en lo importante.

1º Se breve al explicar las reglas

En las primeras instancias de testeo es importante no ahondar en detalles. Queremos transmitir el núcleo del juego con la menor cantidad de reglas posibles de modo sucinto, incluso dejando elementos afuera. Si hacen muchas preguntas que nos alejan del núcleo está bien responder: “No te preocupes por eso ahora”.

Dos objetivos detrás de esto:

  1. Limitar la explicación nos obliga a focalizar en lo importante. Si eso funciona, el resto luego acompaña.
  2. Da lugar a que las reglas secundarias o casos especiales emerjan de la mecánica principal naturalmente. Le permitimos al tester descubrir los espacios que los elementos secundarios que dejamos fuera buscan ocupar.

2º Preguntá más de lo que respondes

Una vez que hayas explicado las bases del juego y puedan empezar a interactuar es hora de responder menos y preguntar más. Parece fácil pero te puedo asegurar que es la parte donde más fallamos lxs diseñadorxs.

Las ansias de contar todo lo que pensamos, cada decisión, el porqué y cómo, nos distrae del objetivo. No estamos ahí para charlar, ni para divertirnos jugando, sino para cotejar teorías con realidad.

Cada respuesta que das durante el testeo es una oportunidad perdida de recibir valiosa información sobre lo que sucede en la cabeza del tester. ¡Y eso es todo lo que queremos! Es importante contener la necesidad de responder y ser pacientes, tratar de descubrir el origen de la pregunta. ¿Algo es confuso? ¿Hay ambigüedad en una regla? ¿Existen contradicciones? ¿Una decisión se percibe como intrascendente?

Están jugando y el tester pregunta “¿Acá que hago?”, vos te mordes los labios y en vez de gritarle “¡¿Como que QUE HAGO?! ¡Lo único que podés hacer!”, decís con voz tersa y calma “No sé. ¿Qué opciones crees que tenés?”.

Win.

3º Elegí y entendé a tus testers

No se vos, pero yo no soy Roberto Carlos. Si a eso le agregamos que el mayor valor de un tester es el primer contacto con el juego, es fácil entender que cada encuentro tiene que ser tratado con la mayor preparación posible.

Vos buscando amigxs para testear.

Cada persona tiene solo una oportunidad de conocer tu juego por primera vez, por supuesto que sucesivas iteraciones pueden ser testeadas de nuevo por lxs mismxs, pero ya entran con preconceptos e ideas que nos complican la tarea.

Si conseguís testers, preparate antes de explicarles el juego, valorá la oportunidad y por sobre todo recordá que estás ahí para escuchar y ver más que para hablar. ¡Éxitos!